Electromovilidad: el cambio ya está en ruta

Creemos que la logística puede moverse rápido sin dejar huella. ¿Cómo estamos reduciendo emisiones y avanzando hacia una logística más sostenible? ¡Aquí te contamos!

En Sharf, creemos que la logística puede moverse rápido sin dejar huella. En línea con nuestro compromiso de minimizar el impacto que generamos, hemos decidido experimentar con soluciones más limpias y eficientes, como la electromovilidad. Este no es un destino final, sino un paso más en la búsqueda constante por operar de manera más responsable y sostenible.

Del combustible a la carga eléctrica
Como parte de esta exploración, incorporamos vans eléctricas y moto cargueras eléctricas a nuestra flota de distribución. Estas unidades operan con cero emisiones durante su uso, lo que nos permite avanzar hacia una logística más limpia.

Pero esto no es solo una apuesta tecnológica: es una decisión estratégica con resultados concretos hacia una logística sostenible. Antes, nuestros vehículos de diésel consumían aproximadamente 514 galones de combustible al año cada uno. Hoy, hemos reemplazado 5 de esos vehículos con 5 unidades eléctricas, lo que ha permitido una reducción significativa en el consumo de combustibles fósiles y en las emisiones de gases contaminantes.

Sabemos que los vehículos eléctricos también tienen desafíos, como el impacto ambiental de las baterías de litio en su producción y disposición. Sin embargo, su eficiencia general sigue siendo superior a la de los vehículos tradicionales. De hecho, incluso usando electricidad de la red nacional —como hacemos actualmente en Sharf— logramos una reducción aproximada del 10% en emisiones. Y esa cifra podría llegar hasta un 50% cuando la energía provenga de fuentes renovables, como la solar o eólica.

¿Qué hemos logrado?
Gracias a esta transformación, junto con el uso de combustibles más limpios como GNV y GLP, y catalizadores de combustible, hemos logrado:

✅ 5% de reducción en nuestras emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) con la incorporación de vehículos eléctricos.

✅ 3% adicional por el uso de combustibles limpios.

✅ Solo con el reemplazo de esos 5 vehículos, hemos evitado la emisión de aproximadamente 26.1 toneladas de CO₂ al año.

¿Y eso cómo se traduce en la vida real?
🚗 Es como evitar que un auto recorra más de 88,000 km con gasolina.

⛽ Equivale a no consumir más de 9,900 litros de combustible.

🌳 Sería como plantar más de 480 árboles y dejarlos crecer durante 10 años.

Menor impacto, mayor valor en cada entrega
Además del impacto ambiental, la electromovilidad también trae eficiencias económicas importantes: menos consumo energético, menor gasto en mantenimiento y un uso más inteligente de los recursos. Estos ahorros se traducen en servicios más accesibles y cercanos para nuestros clientes. Porque la sostenibilidad no solo debe ser buena para el planeta, sino también para las personas.

Más allá del transporte: sostenibilidad en cada paso
La electromovilidad es una pieza clave, pero no es la única. En Sharf también hemos apostado por:

Embalajes sostenibles, con cajas reutilizables, bolsas compostables y mallas reutilizables.

Valorización de residuos: evitamos que los desechos operativos terminen en rellenos sanitarios.

Transparencia y acción constante: puedes conocer más de nuestras iniciativas en holasharf.com/impacto.

Con estas acciones, reforzamos nuestro compromiso con una logística sostenible desde todos los frentes de nuestra operación.

Un futuro en movimiento
Nuestro compromiso con la sostenibilidad no es una tendencia: es una transformación. Sabemos que aún hay camino por recorrer, pero cada kilómetro recorrido con energía limpia, cada entrega sin emisiones y cada acción consciente, suma.

Y esto es solo el inicio. En el corto plazo, proyectamos ampliar nuestra flota eléctrica con al menos 50 vehículos más en los próximos 5 años, priorizando zonas urbanas de alta circulación y entregas de última milla. Este roadmap nos permitirá acelerar la transición hacia una logística sostenible, con impacto positivo tanto ambiental como económico.